El Arbitraje en la Negociación Colectiva de Trabajo y su Causal de Nulidad

La Organización Internacional de Trabajo, en su convenio Nº 98, de forma supranacional, lo regula como cualquier forma de discusión o diálogo, tanto formal como informal, destinada a lograr un acuerdo o reglamentar, por medio de acuerdos, contratos o convenios colectivos, las condiciones del empleo.

Nuestra legislación laboral, en el artículo 41º del TU del Decreto Legislativo Nº 25593, Ley de Relaciones Colectivas de trabajo, lo regula como un acuerdo destinado a regular las remuneraciones, las condiciones de trabajo y productividad y demás, concernientes a las relaciones entre trabajadores y empleadores, celebrado, de una parte, por una o varias organizaciones sindicales de trabajadores o, en ausencia de éstas, por representantes de los trabajadores interesados, expresamente elegidos y autorizados y, de la otra, por un empleador, un grupo de empleadores, o varias organizaciones de empleadores.

Como verán de las definiciones presentadas, las negociaciones colectivas de trabajo son una forma de solucionar conflictos laborales entre los trabajadores y empleadores, teniendo por objetivo ventilar pretensiones de carácter remunerativo, no remunerativo, condiciones de trabajo, las cuales los trabajadores persiguen, con o sin sindicato, para mejorar la calidad y el bienestar social dentro del vínculo laboral, llegándose a materializar lo convenido mediante acuerdos, contratos o convenios colectivos.

En nuestra legislación laboral, el arbitraje se puede llegar a realizar por ejemplo a pedido del sindicato; siempre que exista la imposibilidad entre la Empresa y su sindicato de llegar a un acuerdo o convenio colectivo por trato directo o conciliación, en aplicación directa del artículo 61º de la ley de relaciones colectivas de trabajo.

El Proceso arbitral puede estar dirigido por un árbitro unipersonal, un tribunal ad-hoc, una institución representativa, la propia autoridad de trabajo o cualquier otra modalidad que las partes específicamente acuerden, lo que constará en el acta del compromiso arbitral, Si en el caso no hubiera llegado a un acuerdo en la elección del órgano arbitral, se constituirá un tribunal tripartito integrado designado por un árbitro que deberá asignar cada parte y un presidente designado por ambos árbitros o, a falta de acuerdo, por la Autoridad de Trabajo.

Están prohibidos de ejercer la función arbitral: los abogados, asesores, representantes, apoderados, o en general, las personas que tengan relación con las partes o interés, directo o indirecto, en el resultado.

De igual forma como lo establece el D.L. 1071 -Ley de arbitraje vigente-, la ley de relaciones colectivas de trabajo regula un recurso impugnatorio para el laudo arbitral, el cual tiene por finalidad que la instancia judicial determine si el laudo arbitral presenta vicios o errores de forma, las cuales son solucionados con la nulidad del mismo.

Está claro que las causales de nulidad invocadas es por presentar irregularidades que afecten el debido proceso arbitral laboral, por ejemplo, cuando el laudo es emitido bajo presión de los trabajadores derivado del ejercicio de alguna modalidad irregular de huelga; asimismo se podrá pedir la nulidad de lo laudado por establecer en éste menores derechos a los contemplados por la ley a favor de los trabajadores.

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